domingo, 2 de diciembre de 2007

Para muestra, un botón

Es verdad que la historia de la chica gomeada que le gusta la goma es muy común entre nosotros, y también es muy común que esa misma chica no reconozca que pasa por un mal momento y que busque (absurdas) justificaciones a sus ganas de quedarse al lado del maltratador. Sin ir más lejos, acabo de leer el comentario de una chica en el blog Busco novio del Comercio. Es una súper carta que le escribe a su ex y algunas reflexiones que hace ahora que ha pasado buen tiempo desde que ya no está con él. ¡¡¡Es alucinante!!! Ella misma dice que el pata la trataba mal (“también debo recordar por última vez y quizás debiera enfatizar aquí, cómo hizo mellar mi autoestima a lo largo de estos 3 años, que nunca fui de su agrado a la vista, que se avergonzaba de mi por no tener la ropa y la figura que él siempre deseó”) y menciona las cosas horribles que le decía (“Debo recordar sus ‘frases célebres’, tales como: ‘Ay Alice, tú eres una chica normal, no te creas especial, porque no lo eres’, ‘ X, mi pata no estaría contigo, él no es como yo que no tiene autoestima’ y la mejor de todas, ‘Estos 3 años a tu lado estuve contento’”).

Sin embargo, el siguiente párrafo de su carta es un cambio total, un poco más y le agradece por estar viva: “los momentos más felices de mi vida fueron gracias a su humanidad, me generó el placer más auténtico y por él sé qué significa AMAR. Por él supe que quise ser MADRE”. Lo peor es que, luego de que ella misma se ha encargado de decirnos lo maldito que pudo ser el tipo, quiere limpiarlo de toda culpa: “Porque a pesar de lo que puedan pensar, Juan Luis es un hombre poseedor de los sentimientos más puros pero a la vez, los más ingenuos que pueda albergar una persona de su edad”. Y aquí otra joya: “gracias goito por dejarme tocarte, olerte, abrazarte y besar tu mejilla tantas veces por última vez, aquel sábado de octubre ‘06”.

Poco después menciona que estas frases las escribió hace más de un año, y aún sigue recordándolo con cariño: “A él, al amor de mi vida le deseo de corazón que le vaya muy bien”. ¡Plop! ¿Por qué somos así? ¿Por qué sigue dándole buenos deseos a un tipo que la hizo sentir tan mal? ¿Creen que él haría lo mismo por ella?

4 comentarios:

Carmen Andrea dijo...

ja que gracia eso del 6 de octubre me trae buenos recuerdos que no vienen al caso ahora ja... bueno en definitiva muchas veces ha sucedido que tratamos de tapar la mala actuacion de quien nos hemos, supuestamente, enamorado con alguna boba excusa... eso me paso un par de veces pero bueno ya hace rato creo que vengo pisando tierra y bueno a darme cuenta que debo ser mas egoista con mi persona

Rita Vera dijo...

oe que hasta las patas. Acabo de leer el comentario y la verdad es que me siento tan indignada como tu. Esa chica necesita ayuda siquiatrica, y en cuanto al "gordito" vas a ver como termina siendo bien cornudito.

Es que con esas mujeres una no puede echrle la culpa al hombre

Anónimo dijo...

puta madre, que asco. el exito de ese cojudo es haber dominado no solo el corazon de esa comadre sino hasta su cerebro de pollo.

indignante!!!!!!!!!!!!

Amor Serrano dijo...

Agradecemos todos sus comentarios. Creemos que hay una coincidencia en las opiniones de todos nosotros: el problema está en la cabeza de la chica; más allá del amor que pueda sentir, esta historia parece más bien una de dependencia enfermiza.